En MuchoTurismo asistimos al Teatro Rialto de Madrid para ver Querido Evan Hansen, una historia que combina una partitura extraordinaria con una reflexión sobre la soledad adolescente, el duelo, la necesidad de aceptación y el impacto de las redes sociales.
Nuestra experiencia
Un musical conmovedor que invita a reflexionar. Nos impresionaron especialmente la interpretación de Guillermo Martín, el trabajo coral del reparto, la orquesta y la forma en que la escenografía convierte el mundo digital en parte de la narración.
El Teatro Rialto, en Gran Vía 54, acoge Querido Evan Hansen. Fotografía: MuchoTurismo.Querido Evan Hansen: un musical conmovedor que invita a reflexionar
La producción original de Broadway obtuvo seis premios Tony en 2017, incluido el de Mejor Musical, además de un Grammy al Mejor Álbum de Teatro Musical. La producción londinense recibió tres premios Olivier. Con libreto de Steven Levenson y canciones de Benj Pasek y Justin Paul, la versión española está dirigida por David Serrano. La obra aborda la soledad adolescente, la salud mental, el duelo y la búsqueda de un lugar en el mundo. Durante nuestra visita vimos cómo varios espectadores jóvenes se emocionaban intensamente en distintas escenas. No podemos conocer sus vivencias personales, pero aquellas reacciones mostraban la capacidad del montaje para conectar con el público.
El elenco y las proyecciones audiovisuales reflejan el papel de las redes sociales en la historia.De qué trata Querido Evan Hansen
Evan Hansen es un estudiante de 17 años que se siente solo y desea ser aceptado. Por recomendación de su terapeuta se escribe cartas para darse ánimo. Una de ellas llega a manos de Connor Murphy, un compañero de clase que después muere por suicidio. Los padres de Connor encuentran la carta y creen que ambos jóvenes eran amigos. Evan, incapaz de aclarar el malentendido, empieza a inventar recuerdos de una amistad que nunca existió. La mentira crece y lo obliga a elegir entre la verdad y la aceptación que siempre había buscado. El libreto no convierte a Evan en héroe ni en villano: invita a comprender sus inseguridades sin justificar las consecuencias de sus decisiones.
Canciones que permanecen en la memoria
La partitura de Benj Pasek y Justin Paul se integra de forma natural en la acción. «A través de la ventana» (Waving Through a Window) expresa la soledad de Evan; «Te encontrarán» (You Will Be Found) cierra el primer acto con una intensidad extraordinaria. «Sinceramente, yo» (Sincerely, Me) introduce humor a través de unos correos electrónicos ficticios. «Para siempre» (For Forever) contrapone la belleza de la melodía a un recuerdo inventado; «Solo nosotros» (Only Us) aporta un momento íntimo, y «Me faltan las palabras» (Words Fail) conduce al protagonista a enfrentarse con sus actos. Destacamos el nivel vocal del reparto, la interpretación de la orquesta y la dirección musical de Joan Miquel Pérez.
Una escena íntima del montaje de Querido Evan Hansen.Guillermo Martín y un elenco de gran nivel
Guillermo Martín construye un Evan vulnerable, cercano y creíble, con gran sensibilidad interpretativa y una voz capaz de afrontar los momentos más exigentes. Iván Clemente interpreta a Connor y Arnau Camps, como Jared, aporta varios de los momentos cómicos. Elvira Santa María da vida a Zoe y comparte con Martín un delicado dúo; Jessica Garcés interpreta a Alana. Verónica Ronda encarna a Heidi, madre de Evan, mientras Lorena Calero y Armando Pita dan vida a Cynthia y Larry, los padres de Connor. Completan el equipo anunciado Aleix Maria, Mariola Peña, Neizan Martín, Júlia Saura, Eva Lahoz, Víctor González y Carmen Arcas como alternantes o covers.
David Serrano y una puesta en escena que fluye
La dirección de David Serrano combina momentos íntimos con escenas de conjunto y utiliza una plataforma circular giratoria para dar continuidad a la narración. La escenografía de David Pizarro integra diferentes espacios de la vida de los personajes mediante módulos móviles. El diseño de vídeo de Emilio Valenzuela y Joan Rodón convierte las publicaciones, mensajes y videollamadas en parte de la dramaturgia. La iluminación de Carlos Torrijos y el sonido de Gastón Briski completan el conjunto. Especialmente impactante es el homenaje a Connor, cuando las palabras de Evan se difunden por las redes y alcanzan una audiencia cada vez mayor.
La puesta en escena integra proyecciones y módulos escenográficos.Cómo llegar al Teatro Rialto y dónde aparcar
El Teatro Rialto está en Gran Vía, 54, Madrid. En nuestra visita optamos por dejar el coche junto a la estación de Lago y tomar la línea 10 de Metro hasta Plaza de España, desde donde continuamos caminando. Es una alternativa cómoda para evitar entrar con el coche en la zona centro, aunque conviene comprobar las condiciones del estacionamiento y el servicio de Metro antes de salir.
Metro: Santo Domingo (L2), Callao (L3 y L5), Plaza de España (L3 y L10), Sol (L1 y L2) y Gran Vía (L1 y L5).
Autobuses EMT: líneas 1, 2, 44, 46, 74, 75, 133, 147 y 148, según información facilitada para el espectáculo.
Aparcamientos cercanos: Plaza de los Mostenses, Plaza de España, Flor Baja 3, Plaza del Carmen y Luna-Tudescos. Antes de conducir, consulta la normativa vigente de Madrid 360 y posibles restricciones de acceso.
El escenario del Teatro Rialto antes de la función. Fotografía: MuchoTurismo.Horarios, duración y entradas de Querido Evan Hansen
Teatro: Rialto, Gran Vía 54, 28013 Madrid.
Duración anunciada: 2 horas y 35 minutos, con descanso. Edad orientativa: mayores de 13 años.
Horarios facilitados: martes 20:30; miércoles y jueves 20:00; viernes y sábado 17:00 y 21:00; domingo 16:30. Los horarios y la disponibilidad pueden variar según la fecha.
Consulta fechas, precios y disponibilidad en la web oficial de Querido Evan Hansen.
Una historia que nos recuerda que nadie debería sentirse invisible
Querido Evan Hansen combina una partitura espléndida, un reparto de gran nivel y una puesta en escena contemporánea sin perder de vista lo esencial: la fragilidad de sus personajes y la necesidad de sentirse comprendidos. Su mensaje permanece más allá de la función y nos recuerda que, incluso en un mundo hiperconectado, la soledad puede ser profundamente íntima.