Corea del Sur es uno de esos destinos que enganchan por contraste: palacios y hanoks entre rascacielos, mercados tradicionales a un paso de avenidas futuristas, cafés de autor, templos en la montaña y una escena gastronómica que te hace querer probar “uno más” en cada barrio. En esta guía tienes una ruta clara para planificar tu viaje por libre, ideas de itinerarios (incluyendo opciones con agencia especializada como A Corea) y recomendaciones prácticas para moverte sin estrés.

Si estás organizando un primer viaje, lo habitual es combinar Seúl + Busán + Gyeongju (y, si tienes más días, sumar Jeju o excursiones como Nami Island, la DMZ (Zona Desmilitarizada entre Corea del Sur y Corea del Norte) o Korean Folk Village).

Lotte World Tower y skyline de Seúl, rascacielos y bahía en Corea del Sur Lotte World Tower y skyline de Seúl: el contraste perfecto entre tradición y vanguardia.

Cuándo ir a Corea del Sur

Corea del Sur tiene cuatro estaciones marcadas. Para la mayoría de viajeros, las épocas más cómodas suelen ser primavera (cerezos y temperaturas suaves) y otoño (cielos claros y colores espectaculares). El verano puede ser caluroso y húmedo y el invierno, frío, especialmente en el interior.

Isla Nami en Corea del Sur, paseo entre árboles en una escapada desde Seúl Isla Nami: una excursión de postal cuando el clima acompaña (primavera u otoño).

Si buscas una experiencia “de postal”, la diferencia la marca la estación: en primavera todo está más vivo y en otoño los tonos del paisaje son una pasada. En cambio, en verano conviene priorizar planes de costa o interiores con aire acondicionado, y en invierno llevar ropa térmica si vas a moverte por zonas del interior.

Paisaje de Isla Nami en Corea del Sur, naturaleza y senderos Nami Island: caminos tranquilos, naturaleza y un ritmo ideal para desconectar.
Según la zona, lo más cómodo suele ser…
  • Seúl: primavera y otoño para visitar barrios y palacios sin extremos de temperatura.
  • Busán: costa agradable gran parte del año; muy buena en primavera y otoño.
  • Gyeongju: mejor con temperaturas suaves, porque se disfruta mucho a pie.
  • Jeju: ideal para naturaleza y rutas; en verano apetece más playa, en primavera senderos.
Lago Sanjeonghosu en Corea del Sur, paisaje natural con barcas Naturaleza interior: lagos y montañas para equilibrar el viaje con un día al aire libre.

Documentación y requisitos: qué revisar antes de volar

Antes de reservar vuelos definitivos, revisa los requisitos de entrada según tu nacionalidad (visado, autorización electrónica, etc.) y las condiciones sanitarias o aduaneras vigentes. Para turismo, muchos viajeros tramitan la autorización en la web oficial de K-ETA si aplica. Puedes comprobar los criterios y requisitos en la página oficial de K-ETA: guía de elegibilidad y requisitos de K-ETA.

Checklist rápido

  • Pasaporte con validez suficiente para tu viaje.
  • Requisitos de entrada (visado/K-ETA si corresponde a tu nacionalidad).
  • Seguro de viaje recomendado (por costes médicos y imprevistos).
  • Tarjetas y pagos: avisa a tu banco y lleva alternativa (2 tarjetas + efectivo).
Mercado Namdaemun en Seúl, puestos y ambiente local Mercados como Namdaemun te ponen en “modo Corea” desde el primer día.

Cómo moverse por Corea del Sur: trenes, metro y apps imprescindibles

Para viajar por libre es un país cómodo: metro en grandes ciudades, trenes rápidos entre hubs (p. ej. Seúl–Busán), y buses interurbanos muy frecuentes. Si tu ruta incluye varias ciudades, lo normal es combinar tren + metro + algún bus.

Consejos prácticos de transporte

  • Tarjeta de transporte: te ahorra tiempo en metro y bus (se compra y se recarga en tiendas 24 horas y estaciones).
  • Apps de mapas: en Corea suelen funcionar mejor las apps locales para rutas a pie y transporte.
  • Tramos estrella: Seúl ↔ Busán en tren; Busán ↔ Gyeongju en tren/bus; Jeju suele ser mejor con coche o tours.
Haeundae Blue Line Park en Busán, recorrido panorámico junto al mar Haeundae Blue Line Park: paseo panorámico costero en Busán.

Si te apetece un plan fácil de encajar en la agenda, este recorrido es perfecto para enlazar playa, miradores y paradas para fotos sin depender de horarios complicados. Además, es una buena idea para “romper” un día de ciudad con un tramo junto al mar.

Sky Capsule de Haeundae Blue Line Park en Busán, cápsulas panorámicas Sky Capsule: una forma diferente (y muy fotogénica) de recorrer la costa de Haeundae.

Itinerarios recomendados (por libre): 7, 10 y 15 días

Itinerario de 7 días (primer viaje, ritmo ágil)

  • Días 1–3: Seúl (palacios + Bukchon + Insadong + mercados + atardecer en Namsan).
  • Días 4–5: Busán (templo costero + Haeundae + mercados + Gwangalli de noche).
  • Día 6: Excursión a Gyeongju (templos, tumbas reales, puente y estanque al atardecer).
  • Día 7: Seúl (centro de convenciones y exposiciones de Seúl, en Gangnam) o compras + vuelta).
N Seoul Tower en Namsan, mirador de Seúl al atardecer Namsan Seoul Tower: un clásico para rematar el día con vistas de la ciudad.

Itinerario de 10 días (equilibrado y muy completo)

  • Seúl (5–6 días): palacios, barrios, miradores, mercados y excursión (DMZ / Nami / Folk Village).
  • Busán (3 días): costa, Sky Capsule, templos, barrios creativos y comida marinera.
  • Gyeongju (1 día): esencia histórica (Bulguksa + Seokguram + centro tradicional).
Playa de Haeundae en Busán, costa urbana y skyline junto al mar Busán: costa urbana, paseos largos y una energía muy distinta a Seúl.

Itinerario de 15 días (para conocer el país “a fondo”)

  • Seúl con días extra para excursiones y barrios.
  • Busán con más tiempo para rincones alternativos.
  • Gyeongju con visita completa de templos y aldeas tradicionales.
  • Opción extra: añadir Jeju (naturaleza y costa) si te apetece un tramo de relax.
Tips de viaje

La ruta ideal depende de tu estilo: si priorizas cultura, alarga Seúl + Gyeongju; si priorizas mar y relax, suma Busán + Jeju.

Itinerarios con agencia especializada: propuestas de A Corea

Si quieres viajar con un itinerario muy bien hilado (pero manteniendo libertad y ritmo propio), aquí tienes cuatro opciones de referencia de A Corea.

Además de los iconos del país, este tipo de itinerarios suele incluir ideas para excursiones (DMZ, Nami, Folk Village, etc.) y ayuda a encajar traslados sin perder tiempo en logística.

Biblioteca Starfield en Corea del Sur, interior moderno con estanterías gigantes Arquitectura, diseño y centros comerciales: un plan redondo para días de lluvia o calor.

Qué ver y hacer en Corea del Sur: imprescindibles por zonas

Si estás buscando una guía clara de qué ver en Corea del Sur, aquí tienes una ruta por zonas pensada para planificar sin perder tiempo: Seúl (historia + barrios), Busán (costa + mercados), Gyeongju (patrimonio) y Jeju (naturaleza). La clave para disfrutarlo “por libre” es sencilla: agrupa visitas por áreas, alterna cultura con paseos tranquilos y deja hueco para lo mejor de Corea: comer bien, descubrir cafeterías y callejear.

Seúl: tradición y futuro en la misma calle

Seúl engancha porque puedes pasar de un palacio real a una avenida llena de neones en cuestión de minutos. Para un primer viaje, funciona muy bien dividir la ciudad por barrios: mañana histórica, tarde de mercados y noche de ambiente.

  • Bukchon Hanok Village y paseo entre hanoks (si te apetece, con hanbok).
  • Palacios (Gyeongbokgung / Changdeokgung) e inmediaciones históricas.
  • Insadong (tiendas y galerías) + mercados clásicos para comer.
  • Dongdaemun de noche: luces, arquitectura y ambiente.
  • Gangnam + COEX (incluida la famosa biblioteca Starfield) y paseo por el río Han.
Bukchon Hanok Village en Seúl, casas tradicionales hanok Bukchon Hanok Village: el Seúl más tradicional a un paso de zonas modernas.

Consejo práctico: visita Bukchon con calma y sin prisas (mejor a primera hora) y enlázalo con palacios y callejuelas cercanas. Si te animas con el hanbok, el paseo gana muchísimo en fotos y ambiente.

Pabellón Gyeonghoeru en el palacio Gyeongbokgung de Seúl Palacio Gyeongbokgung: uno de los grandes imprescindibles para entender la historia de Seúl.

Para que el palacio se disfrute de verdad, entra con una idea clara: recorre patios y pabellones sin correr y guarda tiempo para los detalles. Es una visita ideal para arrancar el día y luego saltar a zonas con más vida (Insadong o mercados).

Pabellón Hyangwonjeong en el palacio Gyeongbokgung, Seúl Hyangwonjeong: rincones tranquilos dentro de los palacios, ideales para bajar el ritmo.

Si buscas el lado más sereno de Seúl, estos rincones son perfectos: menos ruido, más calma y el tipo de lugar que hace que un paseo se convierta en recuerdo.

Detalle del pabellón Hyangwonjeong en Seúl, arquitectura tradicional coreana Detalles del Seúl histórico: cuando miras con calma, la visita cambia por completo.

Cuando te apetezca un cambio de registro, el contraste con el Seúl moderno está a un paso: zonas comerciales, cafés y grandes centros culturales. Un buen “combo” para días de calor o lluvia es Gangnam + COEX (Convention & Exhibition Center) y, si te encaja, un paseo por el río Han al atardecer.

Templo Bongeunsa en Seúl, patio y arquitectura tradicional Templo Bongeunsa: un oasis de calma en plena ciudad.

Bongeunsa funciona genial para “bajar revoluciones” entre planes urbanos. En templos, respeta el silencio y disfruta del contraste: estás en la gran ciudad… pero aquí dentro todo va a otro ritmo.

Palacio Gyeonghuigung en Seúl, arquitectura tradicional coreana Palacio Gyeonghuigung: alternativa menos masificada para amantes de la historia.

Si ya has visto los grandes iconos, este tipo de palacios menos concurridos son un acierto: se pasean mejor, se disfrutan más y te dan una sensación más local.

Street food en Myeong-dong, Seúl, mercado nocturno y comida callejera Myeong-dong: barrio perfecto para un “tour” de street food entre compras y neones.

Para cerrar el día con energía, Myeong-dong es perfecto: ambiente, neones y comida callejera para ir probando “un bocado más”. Si prefieres algo más clásico (y muy auténtico), súmale un mercado tradicional.

Mercado Namdaemun en Seúl, puestos tradicionales y vida local Namdaemun: comida, compras y vida local a precio razonable.

Busán: costa, templos frente al mar y barrios creativos

Busán es el contrapunto ideal a Seúl: más brisa, más mar y planes que mezclan paseos costeros con mercados y barrios con personalidad. Una buena fórmula es: templo por la mañana, costa por la tarde y mercado para cenar.

  • Haedong Yonggungsa (templo costero).
  • Haeundae + mercados + paseo escénico (Blue Line Park / Sky Capsule).
  • Gwangalli para atardecer y ambiente nocturno.
  • Gamcheon Cultural Village (casas de colores y miradores).
  • Mercado Jagalchi si te apetece marisco y vida local.
Templo Haedong Yonggungsa en Busán, templo costero sobre rocas Haedong Yonggungsa: uno de los templos más fotogénicos por su ubicación frente al mar.

Este templo es una de esas visitas que justifican el viaje: mar, rocas y un ambiente muy especial. Si puedes, ve con margen para pasear por los alrededores y disfrutarlo sin prisas.

Haeundae Beach en Busán, playa y ciudad junto al mar Haeundae: playa urbana y paseos largos para un día “sin prisa”.

Haeundae es un plan fácil: caminar, parar a tomar algo y dejar que el día avance. Desde aquí encaja perfecto uno de los recorridos más populares de Busán por su combinación de vistas y comodidad.

Haeundae Blue Line Park en Busán, ruta escénica costera Ruta escénica: el Blue Line Park es un plan top si buscas vistas sin esfuerzo.

Este tramo es ideal para quienes quieren “vistas de postal” sin complicarse con rutas largas. Lleva la cámara lista: las paradas y miradores son de los que se agradecen en un viaje por libre.

Sky Capsule en Busán, cápsulas panorámicas sobre la costa Sky Capsule: el trayecto es parte de la experiencia (y del álbum de fotos).

Para añadir un toque creativo al día, Gamcheon es una apuesta segura: color, callejones y miradores. Lo mejor es ir sin prisa y descubrir rincones a medida que subes.

Gamcheon Cultural Village en Busán, casas de colores y miradores Gamcheon Cultural Village: el Busán creativo, lleno de color y miradores.

Y para cerrar el círculo, nada como un mercado: ambiente auténtico, puestos a tope y comida que apetece repetir. Si te gusta el marisco, Jagalchi es el clásico que no falla.

Mercado de pescado de Jagalchi en Busán, marisco y puestos tradicionales Jagalchi: perfecto si te apetece marisco y ambiente auténtico.

Gyeongju: la Corea más histórica

Gyeongju es el “museo sin paredes” de Corea: templos, tumbas reales y paseos que se disfrutan a ritmo lento. Si solo haces una escapada histórica, que sea aquí: es la forma más bonita de equilibrar Seúl y Busán.

  • Bulguksa y Seokguram (experiencia espiritual + patrimonio).
  • Tumbas reales y parque histórico para pasear al ritmo de la ciudad.
  • Puentes y estanques al atardecer: uno de los momentos más bonitos del viaje.
  • Callecitas con cafés y zonas tradicionales para cerrar el día.
Aldea tradicional de Yangdong cerca de Gyeongju, Corea del Sur Ambiente tradicional cerca de Gyeongju: paseos tranquilos y arquitectura clásica.

Jeju: naturaleza, costa y senderos

Jeju es el descanso perfecto si te apetece naturaleza: paisajes volcánicos, rutas fáciles y miradores que te obligan a parar. Si vas pocos días, elige bien tu base (este/oeste) para no pasar el viaje en carretera.

  • Senderos costeros para caminar sin prisa.
  • Miradores y playas (según zona y temporada).
  • Experiencias locales: gastronomía de isla y mercados.
Monte Hallasan en la isla de Jeju, paisaje natural en Corea del Sur Jeju: el interior de la isla es un imán para amantes de la naturaleza.

Si te gusta caminar, Hallasan es el gran nombre de Jeju. Aunque no subas a lo más alto, la isla tiene rutas y tramos naturales que ya merecen la visita.

Handam Coastal Trail en Jeju, sendero costero junto al mar Handam Coastal Trail: sendero costero ideal para caminar sin prisas.

Para un plan sencillo (y muy agradecido), los senderos costeros son perfectos: mar a un lado, paradas para fotos y cafeterías donde recuperar energía.

Songaksan Mountain en Jeju, ruta con vistas a la costa Songaksan: rutas fáciles con vistas volcánicas y costa.

Si quieres una “postal” segura, apunta Seongsan Ilchulbong: es uno de los miradores más buscados de Jeju. El truco está en ir con calzado cómodo y reservar tiempo para disfrutar de las vistas, no solo para la foto.

Seongsan Ilchulbong en Jeju, acantilado volcánico junto al mar Seongsan Ilchulbong (Jeju): uno de los miradores más famosos de la isla.

Y si te apetece el momento estrella, madrugar tiene premio: el amanecer aquí puede ser espectacular cuando el cielo está despejado. Es uno de esos planes que se recuerdan todo el viaje.

Amanecer en Seongsan Ilchulbong, Jeju, Pico del Sol Naciente Pico del Sol Naciente (Jeju): si madrugas, el amanecer puede ser espectacular.

En días tranquilos, la luz suave del amanecer cambia por completo el paisaje: menos gente, más calma y una Jeju distinta.

Seongsan Ilchulbong al amanecer, Jeju, costa volcánica Jeju al amanecer: luz suave, mar y paisaje volcánico.

Si tienes margen, quédate un rato más: el color del cielo y el mar va cambiando y es justo lo que hace que la experiencia merezca la pena.

Pico del Sol Naciente Seongsan Ilchulbong, Jeju, vistas al océano Seongsan Ilchulbong: la “postal” más buscada de Jeju.

Excursiones desde Seúl (si te sobran días)

Si tienes días extra, estas excursiones son la forma más fácil de añadir variedad sin cambiar de hotel. Elige según tu estilo: historia reciente (DMZ), naturaleza (Nami/Bukhansan) o cultura tradicional (Folk Village + Suwon).

  • DMZ: historia reciente y mirada a la península (con tour organizado).
  • Nami Island: naturaleza y paseo de postal.
  • Bukhansan: senderismo y vistas de Seúl.
  • Korean Folk Village + Suwon: cultura tradicional + fortaleza histórica.
  • Jeonju: ambiente tradicional y paseos relajados (ideal para una escapada diferente).
Parque Deokjin en Jeonju, lago y naturaleza en Corea del Sur Jeonju (Parque Deokjin): un plan tranquilo para sumar un toque más local al viaje.

Alojamientos en Corea del Sur: mejores zonas para dormir en Seúl y Busán

Si viajas por libre, elegir bien dónde alojarte te cambia el viaje: menos transbordos con maleta, más tiempo de calle y menos “tensión” al volver por la noche. En Corea del Sur lo más práctico es buscar hotel a 5–10 minutos a pie del metro y pensar en tu ruta: palacios y barrios históricos, compras y street food, o playa y paseos costeros.

Dónde alojarse en Seúl (según el tipo de viaje)

Seúl funciona por “barrios”. Si es tu primera vez, suele ir muy bien dormir en una zona céntrica y moverte cada día a un área distinta: un día palacios y hanoks, otro mercados, otro Gangnam/COEX… así no repites trayectos.

  • Myeong-dong / Euljiro / City Hall: zona comodísima para compras, street food y moverte rápido a otras áreas. Ideal si quieres “tenerlo todo a mano” y volver andando al hotel después de cenar.
  • Jongno / Insadong: perfecta si te apetece un Seúl más tradicional, con calles históricas, tiendas y ambiente cultural. Muy buena opción si priorizas palacios, hanoks y paseos tranquilos.
  • Hongdae (Hongik University): el Seúl más juvenil, con cafés, tiendas y ambiente nocturno. Recomendable si quieres “vida” a cualquier hora y planes informales.
  • Gangnam / Samseong (COEX): zona moderna, cómoda si vas a dedicar tiempo a COEX y a áreas de compras actuales. Buena alternativa si buscas hoteles más “corporate” y un Seúl muy contemporáneo.

Dónde alojarse en Busán (playa, mercados o ubicación estratégica)

Busán se decide fácil: si tu prioridad es costa y atardeceres, quédate cerca del mar; si prefieres moverte por toda la ciudad sin pensar, elige una zona céntrica.

  • Haeundae: la opción estrella si quieres playa, paseos largos y estar cerca de la zona más conocida de Busán. Muy agradecida para un primer viaje.
  • Gwangalli: buena alternativa si buscas ambiente nocturno junto al mar y planes de tarde/noche.
  • Seomyeon: zona muy práctica para moverte por Busán (mucho transporte, mucha vida). Perfecta si quieres equilibrar playa + mercados + barrios con restaurantes.
  • Nampo-dong / zona mercados (Jagalchi–Gukje): ideal si te apetece un Busán más local, con mercados, compras y comida a pie de calle.

Checklist rápido (de verdad útil)

  • Metro a pie: mira la distancia real a la salida (y si hay ascensor si viajas con maleta).
  • Dos ciudades, cero estrés: en un viaje típico funciona muy bien Seúl + Busán (y Gyeongju en excursión o 1 noche).
  • Ojo con la “última vuelta”: si te gusta cenar tarde, elige zona con vida (Myeong-dong/Hongdae en Seúl; Seomyeon/Gwangalli en Busán).
  • Reserva con margen si viajas en fechas fuertes (primavera/otoño): lo mejor ubicado vuela antes.

Gastronomía coreana: qué probar sí o sí

Comer bien en Corea del Sur es facilísimo: hay opciones para todos los bolsillos y, casi siempre, te sirven banchan (pequeños acompañamientos) que convierten una comida “normal” en una experiencia completa. El truco para disfrutarlo más es alternar mercados (para picar y probar variedad), restaurantes de barrio (para sentarte con calma) y alguna cena “plan social” (barbacoa, pollo frito…).

Platos imprescindibles para un primer viaje

  • Bibimbap (mezcla de arroz con ingredientes variados; si es dolsot, llega en cuenco de piedra caliente).
  • Kimchi jjigae (guiso de kimchi, contundente y perfecto en días frescos).
  • Samgyeopsal (panceta a la parrilla; se comparte y se come envuelta en hojas).
  • Tteokbokki (pasteles de arroz: suele ser picante, pero existen versiones suaves con salsa de soja).
  • Japchae (fideos de boniato salteados con verduras; muy agradecido si quieres algo menos picante).
  • Pollo frito coreano (crujiente y adictivo; el clásico plan de “pollo + cerveza” es parte de la cultura urbana).
Dolsot bibimbap en cuenco de piedra caliente, plato típico de la gastronomía coreana Dolsot bibimbap: llega chisporroteando y se mezcla en mesa (delicioso y muy “Corea”).

Tip de mesa: en el dolsot mezcla bien desde el fondo y deja que el arroz se tueste un poco en el cuenco: esa capa crujiente es “media felicidad”. Si no toleras el picante, elige platos con base de salsa de soja (por ejemplo, algunos tteokbokki suaves) y apóyate en opciones como japchae.

Street food en Myeong-dong, Seúl, puestos de comida callejera en Corea del Sur Street food en Myeong-dong: la zona perfecta para ir probando “uno más” entre neones y compras.

Si te apetece una noche de comida callejera en Seúl, ve con hambre (pero sin prisas) y marca un objetivo: probar 3–4 cosas en vez de una cena grande. Así el plan se convierte en ruta: algo caliente, algo crujiente, algo dulce… y a seguir caminando por el barrio. Es una forma muy realista de “vivir” la ciudad.

Mercado Jagalchi en Busán, puestos de pescado y marisco fresco en Corea del Sur Jagalchi (Busán): marisco fresco y un ambiente local que merece la visita aunque solo sea para curiosear.

En Busán, si te gusta el marisco, Jagalchi es un plan recomendable: se compra en la zona de puestos y, en muchos casos, puedes subir a los restaurantes para que lo preparen allí mismo. Es una experiencia muy “de puerto”, perfecta para entender por qué Busán tiene tanta fama gastronómica.

Presupuesto orientativo: cuánto cuesta viajar a Corea del Sur

El coste final depende de alojamiento, ritmo de traslados y cuánto “pique” el shopping. Lo que más pesa suele ser vuelos + hoteles. En destino, comer bien puede ser asequible si alternas mercados con restaurantes.

Cómo ahorrar sin perder experiencia
  • Come en mercados (platos buenísimos y ambiente local).
  • Reserva trenes y alojamientos con margen en fechas de alta demanda.
  • En Seúl, planifica por barrios para caminar más y usar menos transporte.

Consejos prácticos para organizar un viaje por libre

Corea del Sur es muy fácil de recorrer, pero hay un truco que lo cambia todo: planificar por barrios y tener a mano 2–3 apps que allí se usan a diario. Con eso evitas vueltas innecesarias, llegas antes a los sitios y disfrutas más del viaje.

Planificación y ritmo (sin ir corriendo)

  • No más de 2 zonas al día en Seúl: elige “mañana” + “tarde/noche” y deja margen para mercados, cafés y paseos.
  • Un plan B para lluvia o calor: centros comerciales, museos, acuarios o bibliotecas suelen salvar el día sin perderlo.
  • Direcciones guardadas: lleva el nombre del alojamiento y 2–3 puntos clave guardados en la app de mapas (y, si puedes, también en coreano).
  • Excursiones (DMZ / Nami / Folk Village): colócalas a mitad del viaje para “respirar” sin romper el ritmo de ciudad.

Apps que realmente ayudan (y te ahorran tiempo)

  • Mapas: mejor con NAVER Map o KakaoMap para moverte a pie y en transporte (Google Maps puede ir más limitado).
  • Traducción: Papago es muy práctica para menús, carteles y mensajes rápidos.
  • Movilidad: si necesitas taxi, Kakao T suele ser la opción más usada (ideal en trayectos nocturnos o con maleta).

Detalles que hacen el viaje más cómodo (y evitan miradas)

  • Asientos reservados: en metro hay asientos señalizados para mayores, personas con movilidad reducida y embarazadas; mejor no usarlos.
  • En transporte: se agradece hablar bajo y no ocupar espacio con mochilas (si va lleno, mochila en la mano o delante).
  • En templos: tono tranquilo y ropa respetuosa; si entras en salas interiores, sigue las indicaciones (a veces piden quitarse el calzado).
  • Barbacoa coreana: cocinar en mesa es parte del plan; pide ayuda sin problema si no sabes por dónde empezar.

Consejo rápido (muy útil)

  • Si tienes que elegir, prioriza buena ubicación + metro cerca antes que “hotel más bonito” lejos: en Corea se camina mucho y la logística cuenta.

Preguntas frecuentes sobre viajar a Corea del Sur

¿Necesito visado o K-ETA para viajar como turista?

Depende de tu nacionalidad y del tipo de viaje. En muchos casos, si entras sin visado por turismo, tendrás que tramitar la autorización electrónica K-ETA antes de embarcar (y llevar la aprobación). Compruébalo siempre en la web oficial, porque los requisitos pueden cambiar. Ver guía oficial K-ETA.

¿Con cuánta antelación se solicita la K-ETA, cuánto tarda y cuánto cuesta?

Como regla práctica, solicita la K-ETA con margen: la guía oficial indica que el resultado suele emitirse en un plazo de hasta 72 horas. La tasa estándar es de 10.000 KRW. Si se aprueba, la K-ETA suele tener validez de 3 años (o hasta caducidad del pasaporte, lo que ocurra antes) y permite múltiples entradas dentro de ese periodo.

¿Qué documentación conviene llevar “a mano” al llegar?

Además del pasaporte, es buena idea tener localizables los datos de tu alojamiento y un plan de salida (billete de vuelta o continuación). Si tu nacionalidad requiere K-ETA, lleva también la aprobación (digital o impresa) y revisa cualquier aviso vigente en la web oficial.

¿Cómo se paga en Corea: tarjeta, efectivo, cajeros y cambio?

En general, el pago con tarjeta está muy extendido, pero sigue siendo útil llevar algo de efectivo para mercados, recargas o compras pequeñas. Para orientarte con moneda, cambio y opciones habituales (incluyendo puntos de cambio y uso de tarjetas), consulta la información práctica oficial de turismo.

¿Se deja propina en restaurantes o taxis?

No es lo habitual: en Corea del Sur la propina no se espera ni en restaurantes ni en taxis, según la información oficial de turismo.

¿Qué tarjeta de transporte me conviene para metro y bus?

Para moverte por ciudades, lo más práctico es usar una tarjeta de transporte recargable (por ejemplo, T-money o similares). Se pueden comprar y recargar fácilmente (incluidas tiendas 24 horas), y te ahorran tiempo al entrar y salir del metro o subir al bus.

¿Qué enchufe y voltaje hay en Corea? ¿Necesito adaptador?

Corea del Sur usa 220V y 60Hz, con enchufes habituales tipo C/F. Si viajas desde España, normalmente te encaja el tipo de clavija, pero conviene revisarlo (y llevar un adaptador universal si vas con varios dispositivos).

¿Cómo tener internet: SIM/eSIM, Wi-Fi y opciones al llegar?

Tienes varias opciones: SIM prepago (y servicios de conectividad para viajeros) y Wi-Fi disponible en muchos espacios. Para lo más actualizado y práctico (opciones, dónde conseguirlo y recomendaciones), mira la guía oficial de “electricidad y comunicaciones”.

¿Hay un teléfono de ayuda turística si me surge un problema?

Sí: el servicio oficial 1330 Korea Travel Helpline atiende a viajeros y ofrece soporte en varios idiomas.

Mapa con puntos de interés